Mi trabajo como diseñador gráfico no puede entenderse sin una disciplina que ha moldeado profundamente mi manera de pensar la imagen: el diseño editorial. Más allá de libros o revistas, lo editorial ha influido en cómo estructuro ideas, jerarquizo elementos y construyo mensajes visuales claros, elegantes y con intención. Esta herencia se percibe hoy en mi estilo gráfico, reconocible por su equilibrio, coherencia y narrativa visual, y forma parte esencial de mi identidad como Carlos Prats García.
Pensar el diseño como una página
El diseño editorial me enseñó a ver cada proyecto como una página en blanco con múltiples capas de lectura. En mi trabajo gráfico, nada aparece por azar: cada elemento ocupa un lugar específico dentro de una estructura pensada para guiar la mirada.
Así como en una revista el lector recorre títulos, imágenes, textos y espacios en blanco, en mis piezas gráficas el espectador transita de forma natural por el diseño. Esta lógica editorial se traduce en composiciones limpias, ordenadas y fáciles de leer, incluso cuando el mensaje es complejo.
La jerarquía visual como principio fundamental
Uno de los mayores aprendizajes que me dejó el diseño editorial es la jerarquía, y este principio atraviesa todo mi trabajo.
Colores, tamaños, tipografías y pesos visuales están definidos con intención para comunicar qué es lo más importante y qué acompaña al mensaje. Esta claridad jerárquica no solo mejora la estética, sino que fortalece la comunicación, algo especialmente valioso en proyectos de branding, diseño cultural y entornos editoriales contemporáneos.
El poder del espacio en blanco
El diseño editorial también me enseñó que el silencio visual comunica. En mi trabajo, el espacio en blanco no es vacío: es respiración, pausa y sofisticación.
Evito la saturación y apuesto por composiciones donde cada elemento tiene espacio para existir. Esta influencia editorial me permite crear diseños que se sienten modernos, elegantes y atemporales, alineados con una estética donde “menos” realmente significa “más”. Esta es una de las señas de identidad de mi estilo como Carlos Prats García.
Tipografía con intención narrativa
La tipografía ocupa un lugar central en mi obra gráfica, y esto proviene directamente de mi formación editorial. Para mí, la letra no es solo forma, sino voz.
Las elecciones tipográficas dialogan con el concepto del proyecto, refuerzan la identidad visual y aportan carácter sin imponerse. Esta sensibilidad tipográfica me permite construir piezas donde imagen y texto conviven en equilibrio, como lo harían en una publicación bien diseñada.
Diseño gráfico que cuenta historias
La mayor influencia del diseño editorial en mi estilo gráfico es, sin duda, la narrativa. Cada proyecto gráfico lo concibo como una historia visual: tiene inicio, desarrollo y cierre.
Esta visión narrativa hace que mi trabajo no se limite a lo decorativo, sino que conecte con el espectador a un nivel más profundo. Mis diseños no solo se ven bien: se leen, se entienden y se recuerdan.
Un estilo gráfico con raíz editorial
La influencia del diseño editorial no es para mí una etapa pasada, sino una base sólida que sostiene toda mi práctica actual. Gracias a ella, mi estilo gráfico combina estructura, sensibilidad y claridad conceptual.
En un contexto visual cada vez más acelerado, mi enfoque demuestra que pensar como editor —ordenar, jerarquizar y narrar— sigue siendo una de las herramientas más poderosas para crear diseño gráfico con significado y permanencia.


