En mi obra, el diseño gráfico trasciende la función comercial para convertirse en un lenguaje cultural. Más que resolver encargos visuales, mi trabajo dialoga con el contexto, las referencias colectivas y la memoria visual contemporánea. Desde mi mirada como Carlos Prats García, diseñar es participar activamente en la construcción de significado.
Diseño que interpreta su tiempo
Concibo el diseño como una lectura del presente. Observo cómo se comunican las personas, qué símbolos se repiten y qué tensiones existen entre lo global y lo local.
Desde ahí, construyo propuestas que no imitan tendencias, sino que interpretan el momento cultural en el que nacen. Para mí, el diseño no solo responde a una necesidad funcional; también refleja una época y una manera de mirar el mundo.
Identidad cultural sin clichés
Uno de los pilares de mi enfoque es integrar referentes culturales sin caer en lo literal. La cultura no aparece como ornamento ni como folklore, sino como estructura: en la elección tipográfica, en el ritmo de la composición, en el uso del espacio y del color.
Este tratamiento sutil permite que el diseño conecte con audiencias diversas sin perder autenticidad. Es una forma de respeto hacia el contexto y hacia quienes lo habitan, algo que considero esencial en mi práctica como Carlos Prats García.
El diseño como mediador social
Para mí, el diseño cumple una función mediadora: traduce ideas complejas en mensajes accesibles. Ya sea en proyectos editoriales, identidades visuales o narrativas gráficas, mi trabajo busca acercar, no imponer, significados.


